Alexander Zverev terminará el año como número uno del mundo tras la derrota de Carlos Alcaraz

Alexander Zverev se asegura de terminar la temporada 2026 como número uno del mundo tras la sorprendente derrota de Carlos Alcaraz en el Masters de Shanghái. El alemán estaba a punto de superar al actual líder, Jannik Sinner, que ha sido descartado por el resto del año por una lesión de rodilla.

Alcaraz aún tenía una opción matemática de frenar a Zverev, pero perdió 7-5, 7-6 (7-4) ante el belga Zizou Bergs en la tercera ronda, disputada el lunes.

“Ha sido una temporada fantástica para mí. Saber que terminaré el año en lo más alto del ranking es un sueño hecho realidad”, declaró Zverev.

Tras perder tres finales de Grand Slam, Zverev conquistó en junio su primer título de este tipo al ganar el Abierto de Francia, y después se impuso en el US Open el mes pasado. El jugador de 29 años ha aprovechado los problemas físicos de Alcaraz y Sinner, la pareja dominante del circuito ATP en las dos temporadas anteriores, para convertirse en el mejor jugador del mundo.

Zverev no podrá superar a Sinner hasta el 2 de noviembre como pronto. Será el primer alemán que termine el año como número uno y el jugador de mayor edad en lograr este hito por primera vez.

Tras sufrir una grave lesión de tobillo en las semifinales de Roland Garros en 2022, que lo apartó siete meses de las pistas, Zverev recuperó su lugar entre la élite y se ha mantenido entre los cuatro primeros del ranking de forma continua desde marzo de 2024.

“Se ha trabajado muchísimo y se ha puesto mucho esfuerzo para lograr este objetivo, sobre todo después de volver de la lesión de tobillo. Espero terminar la temporada con estilo”, añadió.

Análisis: cómo Zverev completó una misión imposible

A comienzos de año parecía impensable que alguien distinto a Sinner o Alcaraz terminara la temporada como número uno. Antes de 2026, Alcaraz lideraba el ranking con 12.050 puntos, seguido de cerca por Sinner con 11.500.

El dominio de la pareja, que se repartió los ocho títulos de Grand Slam de 2024 y 2025, se reflejaba en la enorme distancia con el resto del circuito. Zverev, tercero en el ranking, tenía 5.110 puntos, una cifra más cercana a la del jugador número 2.221 del ranking que a la de los dos primeros.

Sin embargo, al entrar en la recta final de la temporada, Zverev ha logrado lo que muchos consideraban imposible.

Es innegable que se ha beneficiado de que Sinner y Alcaraz se perdieran gran parte de la temporada por lesión. Ganó Roland Garros y el US Open sin que ninguno de los dos estuviera presente en el cuadro. En ambos Grand Slams no se enfrentó a ningún jugador de los diez primeros hasta vencer a Ben Shelton en la final de Nueva York.

Zverev ha reconocido que quizá “no” sería el mejor jugador del mundo si sus dos rivales estuvieran “sanos y en la cima de su juego”. Aun así, como dice el viejo refrán, solo se puede vencer a quien tienes delante. Zverev lo ha hecho, y con ello ha firmado la mejor temporada de una carrera que parecía condenada a quedarse corta frente a las enormes expectativas que se depositaron en él desde que emergió como un prodigio adolescente.

Alcaraz, con pensamientos negativos tras su eliminación

Alcaraz ha progresado de forma alentadora desde su regreso de una lesión de muñeca que lo mantuvo fuera del circuito durante casi cinco meses. No obstante, esta derrota recuerda que volver tras una ausencia tan prolongada no es un camino sencillo.

El siete veces campeón de Grand Slam estuvo por debajo del nivel que mostró al ganar el Abierto de Japón la semana pasada, y cometió una serie de errores poco habituales en él.

“Hoy no fue un buen partido por mi parte. No me sentí bien”, dijo Alcaraz, que también reconoció el saque y el aprovechamiento de las oportunidades del 39.º del ranking, Bergs.

“Ahora mismo me vienen a la cabeza todos los pensamientos negativos y ninguno positivo, pero creo que [más tarde] me quedaré con las cosas buenas”.

Bergs, que mostró una gran calma para cerrar la victoria más importante de su carrera, se enfrentará al estadounidense Tommy Paul en los octavos de final.

Zverev sigue en el cuadro como uno de los tres cabezas de serie entre los ocho primeros que aún permanecen en el torneo, junto al canadiense Felix Auger-Aliassime y al ruso Daniil Medvedev.